
Protesta en Chimbas por liberación de acusados
Los manifestantes aseguran que los detenidos actuaron en defensa de su comunidad ante los robos constantes en la zona.
Familiares y allegados de dos hombres detenidos por agredir brutalmente a un presunto ladrón en la Villa Mariano Moreno, Chimbas, protagonizaron este miércoles una tensa manifestación que incluyó un corte parcial en Ruta 40. El reclamo de los manifestantes se centró en la liberación de los detenidos, a quienes consideran inocentes y aseguran actuaron en defensa de su comunidad ante los reiterados robos en la zona.
El hecho que originó la protesta ocurrió el pasado jueves al mediodía, cuando Víctor Firmapaz, Maximiliano Heredia y un tercer sujeto prófugo interceptaron a David Carbajal, un joven acusado de cometer una serie de robos en el barrio. Según fuentes judiciales, los agresores obligaron a Carbajal a ingresar a una vivienda, donde lo golpearon ferozmente. Luego lo ataron con alambres, lo subieron al baúl de un automóvil y lo trasladaron hasta un descampado en Albardón, donde continuaron la golpiza, dejándolo inconsciente y cubierto de sangre.
El joven fue encontrado horas después por una familia que, al notar la actitud sospechosa de los agresores, decidió esperar a que se marcharan. Al escuchar los quejidos de la víctima, la familia se acercó y encontró a Carbajal en estado crítico. Fue rápidamente auxiliado y trasladado a un centro de salud.
El caso es investigado por la UFI Delitos Especiales, bajo la conducción del fiscal Iván Grassi. Durante un allanamiento en la vivienda de los sospechosos, la policía secuestró un vehículo Volkswagen Gol Trend azul y los alambres con los que se habría inmovilizado a la víctima.
En medio de la conmoción, los familiares de los detenidos cortaron la Ruta 40 para exigir justicia y seguridad. "Estamos pidiendo, en primer lugar, seguridad y en segundo, justicia. Necesitamos que saquen a esa familia de acá, porque han metido preso a dos personas inocentes", expresó una de las vecinas durante la protesta, que estuvo acompañada de carteles que decían "Basta de silencio, basta de miedo".
Los manifestantes denunciaron que los robos en la zona son constantes y afectaban gravemente la tranquilidad de la comunidad. Aseguraron que el barrio vive en un clima de inseguridad constante, donde no se puede ni viajar en colectivo ni salir a comprar sin temor.
La policía montó un operativo de seguridad para contener la movilización, que se desarrolló sin incidentes mayores. Los detenidos continúan a disposición de la justicia, mientras se intensifica la búsqueda del tercer implicado en el ataque.