
Máxima tensión entre la Casa Rosada y Mauricio Macri: "Quiere cajas y cargos
El líder del PRO exige cambios en el gabinete de Javier Milei, apuntando a los servicios de inteligencia y a la presidencia de la Cámara de Diputados, lo que ha desatado un conflicto creciente.
La relación entre el presidente Javier Milei y el expresidente Mauricio Macri atraviesa un momento de alta tensión. No se trata de una disputa personal, ya que quienes los conocen aseguran que mantienen "un vínculo afectivo". Sin embargo, la fricción es evidente entre Macri y el círculo íntimo de Milei, compuesto por su hermana Karina Milei y su asesor cercano, Santiago Caputo. La reciente cena entre Milei y Macri en la Quinta de Olivos dejó claro que las demandas del exmandatario están aumentando, provocando roces internos en el entorno presidencial.
Según fuentes de la Casa Rosada, Macri no ha dudado en expresar su interés en obtener más "cajas y cargos". Desde el entorno de Milei, no se desmienten estas versiones, aunque se asegura que "no le vamos a dar nada de lo que pide". Macri habría solicitado la remoción de Martín Menem como presidente de la Cámara de Diputados, proponiendo en su lugar a Cristian Ritondo, pero la respuesta desde Balcarce 50 fue tajante: "no lo vamos a ceder".
El trasfondo de los reclamos
El choque entre ambos sectores no es solo político, también involucra a los servicios de inteligencia. Antes de una votación clave en la Cámara de Diputados, un abogado cercano a la SIDE habría solicitado información sobre cuatro causas judiciales que investigan a Macri y a exfuncionarios de su administración. Aunque desde la Casa Rosada niegan categóricamente esta versión, el hecho añade tensión a la ya conflictiva relación. Aseguran que solo pidieron información general sobre causas con involucrados de la SIDE para evaluar su desempeño, negando cualquier intento de extorsión hacia Macri.
En su encuentro en Olivos, Macri reiteró sus peticiones: excluir al juez Ariel Lijo de la Corte, hacerse con la concesión de la hidrovía, controlar la secretaría de Transporte, Vialidad, Aduana y la AFIP, y obtener la concesión de la represa de Yacyretá. La Casa Rosada, por su parte, sigue firme en su postura de no ceder a estas demandas, lo que presagia un conflicto abierto en la interna del oficialismo y la oposición.
Impacto en el panorama político
La pugna por el control y la influencia en el gobierno ha llevado a Macri a endurecer su postura, mientras que Milei y su equipo buscan consolidar su poder sin depender del PRO en el Congreso. Con la mira puesta en las elecciones de medio término, desde la Casa Rosada confían en que fortalecerán su representación legislativa y podrán reducir su dependencia de los votos del PRO.
A medida que se profundiza el conflicto, ambas partes buscan redefinir sus estrategias políticas y alianzas, preparando el terreno para futuras batallas legislativas y políticas. La incógnita sigue siendo hasta qué punto Macri estará dispuesto a presionar por su cuota de poder, y cómo Milei y su entorno manejarán las crecientes demandas del líder del PRO. Lo cierto es que la tensión actual podría tener repercusiones significativas en el armado electoral y en la configuración del poder en los próximos meses.