
Los Borges, una historia de droga, celos y venganza
En septiembre, ella lo hizo detener por cocaína; ahora fue arrestada por el mismo delito en Chimbas.
La vida de Liliana Irene Loyola y su exmarido, Alejandro Alcayaga, parece una historia sin final. En septiembre, ella lo denunció y terminó entregándolo a la Policía, que lo sorprendió con casi 600 gramos de cocaína. Apenas un mes después, la situación se dio vuelta: Loyola fue arrestada en Chimbas durante un operativo antidrogas, junto a su hija y otras dos personas.
Todo se remonta al 30 de septiembre, cuando Loyola irrumpió en la casa de su ex, en la Villa 1° de Mayo, para increparlo en medio de una discusión por celos. Rompió la puerta e ingresó, a pesar de tener una orden judicial que le prohibía acercarse. Alcayaga llamó al 911 para denunciarla, pero ella también se comunicó con la Policía asegurando que él la amenazaba con un arma. Sin proponérselo, esa llamada terminó delatando al hombre: cuando los agentes revisaron la vivienda, hallaron 594 gramos de cocaína, una balanza de precisión, materiales para el fraccionamiento y más de $670.000 en efectivo.
El resultado fue inmediato: Alcayaga quedó detenido e imputado por comercialización de estupefacientes, mientras que Loyola fue acusada por daños, violación de domicilio y desobediencia judicial. No obstante, gracias a las gestiones de su abogada María Filomena Noriega, recuperó la libertad poco tiempo después. Parecía haber salido bien parada, pero el alivio duró poco.
El pasado domingo 2 de noviembre, la Policía Federal Argentina volvió a golpear la puerta de los Loyola. Tras varios meses de investigación bajo la dirección del fiscal federal Francisco Maldonado, los efectivos allanaron dos viviendas en Chimbas y secuestraron 105 dosis de cocaína, elementos para el armado de dosis y más de medio millón de pesos en efectivo. En los procedimientos cayeron Liliana Loyola, su hija Verónica Dayana Loyola, Nahir Palacios y Matías Nahuel Marco.
Según fuentes del caso, la principal implicada es Verónica Loyola, dueña de los inmuebles allanados, aunque su madre y los otros dos jóvenes también quedaron involucrados en la causa por venta de drogas. Este martes, los cuatro fueron llevados a Tribunales Federales, donde el juez Leopoldo Rago Gallo y el fiscal Maldonado los imputaron formalmente. El magistrado resolvió que Verónica quede con prisión preventiva en el penal de Chimbas hasta febrero, mientras que su madre, apodada “La Borges”, obtuvo prisión domiciliaria tras pagar una caución de un millón de pesos. Palacios también fue beneficiada con arresto domiciliario y Marco recuperó la libertad.
Loyola y Alcayaga son viejos conocidos de la Justicia. En el ambiente narco se los conoce como “Los Borges”, apodo inspirado en la pareja delictiva de la serie El Marginal. Ambos tienen antecedentes federales y en su momento fueron condenados a penas de entre cuatro y cinco años de prisión por venta de estupefacientes.
Separados hace tiempo, sus vidas siguen cruzándose en el mismo escenario: la Villa 1° de Mayo y los casos por drogas. En septiembre, ella lo llevó a prisión. Un mes después, terminó detenida por el mismo delito. Una historia circular de celos, venganza y narcotráfico que parece seguir sumando capítulos.