
Le robó el celular a una joven, escapó en moto y cayó tras un choque
El hecho ocurrió frente a un kiosco del Barrio Rivadavia Norte. El ladrón recibió una condena de ocho meses de prisión efectiva.
Un motochorro reincidente fue condenado a ocho meses de prisión efectiva luego de arrebatarle el celular a una joven frente a un kiosco de Rivadavia y protagonizar una fuga que terminó con un choque contra un repartidor de Pedidos Ya.
El condenado es Sebastián Andrés Giménez, quien fue imputado por el delito de robo simple. La causa fue investigada por el fiscal Cristian Gerarduzzi y la ayudante fiscal Milagros Verón. A través de un juicio abreviado acordado con la defensa, la Justicia resolvió imponerle una pena de ocho meses de prisión de cumplimiento efectivo, declarar su reincidencia y mantener la prisión preventiva.
El hecho ocurrió el 25 de mayo de 2026, cerca de las 21:30, en el Kiosco 25, ubicado en callejón Ullum 732, casi esquina Boulevard Perón, en el ingreso al Barrio Rivadavia Norte.
Según la investigación, la víctima había salido del comercio para fumar durante un descanso y se encontraba observando su celular junto a otros clientes. En ese momento, una moto con dos ocupantes apareció desde el norte por callejón Ullum. Giménez descendió rápidamente del rodado, se acercó por detrás a la joven y le arrebató el teléfono.
Tras cometer el robo, el acusado corrió hasta donde lo esperaba su cómplice con la moto encendida y ambos escaparon por Boulevard Perón hacia el interior del barrio. Algunos transeúntes intentaron seguirlos, mientras la víctima y testigos alertaron a la Policía.
Efectivos que realizaban recorridas preventivas fueron informados de lo ocurrido e iniciaron una persecución por calle Laprida hacia el este. Al intentar cruzar Juan José Paso, los delincuentes chocaron contra una moto conducida por un repartidor de Pedidos Ya.
Por el impacto, los ocupantes del rodado cayeron al pavimento. Uno de ellos logró escapar con el celular sustraído, mientras que Giménez, señalado como el autor material del arrebato, fue reducido y detenido en el lugar.
Las pruebas reunidas fueron claves para cerrar la causa. Las cámaras de seguridad del kiosco registraron el momento en que Giménez bajó de la moto y cometió el robo, lo que permitió identificarlo por su vestimenta. Además, las cámaras del CISEM captaron parte de la fuga y de la persecución policial.