
Branka Motors: los acusados pidieron protección tras sufrir ataques en la cárcel
El abogado José Tejada solicitó el resguardo físico urgente de sus defendidos y la medida fue otorgada de inmediato.
Los tres acusados de encabezar la presunta estafa millonaria de Branka Motors debieron ser reubicados de manera urgente dentro del Servicio Penitenciario Provincial, luego de denunciar que eran víctimas de amenazas, hostigamientos y episodios de violencia física en el Penal de Chimbas.
La medida fue solicitada por el abogado defensor José Daniel Tejada, representante de Alexis Javier Marcó, Jonatan David Marcó y Facundo Agustín Banega, quienes cumplen prisión preventiva por cinco meses tras el fracaso del acuerdo de reparación económica alcanzado con las querellas y la fiscalía.
Según planteó el letrado, sus defendidos se encontraban en una situación de “desprotección” en el Pabellón Nº 2, Sector 1, conocido como la parte vieja del penal. Allí, de acuerdo con la presentación, habrían sufrido “innumerables amenazas, hostigamientos, humillaciones, extorsiones y violencia física” por parte de otros internos.
Ante ese escenario, Tejada pidió con carácter urgente el resguardo físico de los tres imputados, al considerar que existía un temor fundado de que las agresiones escalaran y pusieran en riesgo su integridad física y psicológica. En concreto, solicitó que fueran trasladados al Sector 4, Pabellón 1, denominado “Los Espartanos”.
El planteo fue atendido de inmediato y las autoridades penitenciarias dispusieron el cambio de alojamiento de Marcó, Marcó y Banega dentro del establecimiento carcelario.
El regreso a prisión preventiva
Los tres imputados habían regresado recientemente al Penal de Chimbas luego de que la jueza de Garantías Ana Carolina Parra dejara sin efecto el acuerdo de reparación económica que habían alcanzado en el marco de la causa.
El expediente, que involucra a 352 damnificados, parecía encaminarse hacia una salida alternativa mediante el pago de $524 millones en cinco cuotas. Sin embargo, los acusados incumplieron con el primer desembolso pactado, lo que derivó en una nueva audiencia judicial.
Durante esa audiencia, el fiscal Guillermo Heredia cuestionó con dureza el accionar de los imputados y sostuvo que no actuaron de buena fe. Además, remarcó que, a criterio del Ministerio Público Fiscal, contaban con sustento económico suficiente para cumplir con el compromiso asumido.
Las querellas también se opusieron a mantener el acuerdo y calificaron la conducta de los acusados como una “doble estafa”: primero contra los ahorristas que denunciaron haber sido perjudicados por Branka Motors y luego contra el propio sistema judicial, al haber firmado un compromiso de pago sin contar con el dinero necesario.
El acuerdo que no se cumplió
En la audiencia, Alexis Marcó y Facundo Banega afirmaron inicialmente que la transferencia correspondiente al primer pago ya se había realizado. Sin embargo, una representante de la Oficina de Medidas Alternativas desmintió esa versión y señaló que no existía acreditación alguna del depósito.
Finalmente, los imputados reconocieron que no habían logrado obtener un préstamo que esperaban conseguir en Mendoza y que tampoco pudieron ejecutar pagarés para reunir los fondos comprometidos.
Frente a esa situación, la jueza Parra resolvió dejar sin efecto el acuerdo de reparación, ordenó que continuara la investigación penal y dispuso que los tres acusados regresaran a prisión preventiva por el término de cinco meses.
La magistrada consideró que existía riesgo de entorpecimiento del proceso, antecedentes de incumplimientos a las obligaciones impuestas durante la libertad y vínculos fuera de la provincia. La investigación penal tiene plazo hasta marzo del próximo año.
Fue en ese contexto de encierro preventivo que, según denunció la defensa, los acusados comenzaron a sufrir hechos de violencia dentro del penal, lo que derivó en el pedido de protección y en su posterior traslado a otro sector del Servicio Penitenciario Provincial.