
Diputados dio media sanción al "Super RIGI" para atraer grandes inversiones
El proyecto apunta a sectores estratégicos como inteligencia artificial, litio, energías renovables, data centers y electromovilidad.
La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto conocido como “Super RIGI”, una iniciativa impulsada por el oficialismo que busca promover inversiones superiores a los USD 1.000 millones en sectores vinculados a las denominadas “industrias del futuro”.
La votación se desarrolló durante la sesión del miércoles y terminó con 130 votos afirmativos y 106 negativos. La Libertad Avanza consiguió el acompañamiento de bloques aliados y dialoguistas, mientras que Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica y otros espacios opositores rechazaron la propuesta.
El objetivo del régimen es generar condiciones especiales para atraer capitales destinados a actividades que todavía tienen escaso desarrollo en el país o que son consideradas estratégicas para los próximos años. Entre ellas se incluyen proyectos de inteligencia artificial, fabricación de baterías de litio, autos eléctricos, data centers, paneles solares, turbinas eólicas, minería avanzada y emprendimientos vinculados a la cadena de valor del uranio.
La iniciativa contempla beneficios tributarios, cambiarios y aduaneros para los proyectos que ingresen al régimen. Entre los puntos principales se destacan una alícuota reducida del Impuesto a las Ganancias, amortización acelerada para inversiones, deducción de quebrantos sin límite temporal, arancel cero para importaciones vinculadas al proyecto, retenciones del 0% a las exportaciones y estabilidad normativa por 30 años.
Además, el texto incorpora la obligación de presentar planes de desarrollo de proveedores locales y establece que los proyectos deberán contar con informes técnicos que evalúen el impacto ambiental, social y sobre la infraestructura de la zona donde se desarrollen.
Desde el oficialismo defendieron la propuesta al señalar que el país necesita reglas claras, incentivos y seguridad jurídica para competir por inversiones internacionales de gran escala. Sostienen que el régimen puede impulsar sectores tecnológicos, generar empleo y posicionar a la Argentina en áreas clave de la economía global.
La oposición, en cambio, cuestionó los amplios beneficios otorgados a grandes compañías y advirtió sobre el impacto fiscal que podría generar la medida. También planteó reparos por la posibilidad de que las empresas adheridas recurran a tribunales internacionales en caso de controversias con el Estado.
Con la media sanción obtenida en Diputados, el proyecto deberá ser tratado ahora por el Senado, donde se definirá si el denominado “Super RIGI” se convierte finalmente en ley.