
Violencia de género: un calvario que terminó con la condena del agresor a prisión
A lo largo de varios meses, la víctima sufrió una serie de agresiones físicas, psicológicas y amenazas por parte de Malla, quien no solo la golpeó y la mordió, sino que también la amenazó de muerte.
Denis Federico Malla fue condenado a un año de prisión efectiva por la brutal violencia que ejerció sobre su pareja, quien actualmente espera un hijo suyo. A lo largo de varios meses, la víctima sufrió una serie de agresiones físicas, psicológicas y amenazas por parte de Malla, quien no solo la golpeó y la mordió, sino que también la amenazó de muerte con un cuchillo. Este martes, tras un juicio abreviado, el agresor aceptó la condena por lesiones leves agravadas por el vínculo y amenazas simples.
La relación de la pareja se convirtió en un verdadero calvario para la mujer, quien, a pesar de las repetidas agresiones, había retomado el vínculo en varias ocasiones tras promesas de arrepentimiento por parte de Malla. La violencia comenzó el 28 de julio del año pasado, cuando, tras una discusión en el domicilio que compartían en Rivadavia, Malla rompió una botella de vidrio que impactó en la cabeza de la denunciante.
La situación empeoró rápidamente. El 31 de julio, una nueva discusión llevó a Malla a agredirla violentamente, tomándola del cabello y golpeándola contra una mesa. En otro incidente, el 1 de agosto, le pegó cachetadas, la tiró al suelo, le mordió la nariz y le apretó el cuello, además de destruir su teléfono celular. Los episodios de violencia siguieron en los días posteriores, y Malla incluso amenazó a la mujer con matarla.
A pesar de los abusos, la víctima no denunció inmediatamente, aunque solicitó medidas de protección ante la UFI CAVIG. Sin embargo, los hechos de violencia no cesaron y, en octubre, la mujer finalmente presentó una denuncia formal. Malla, que ya contaba con un pedido de captura, fue detenido y procesado.
En enero de este año, tras una nueva agresión, Malla, en un acceso de celos, golpeó nuevamente a la mujer y le amenazó con abrirle la panza con un cuchillo, asegurando que el hijo que ella esperaba no era suyo. Esta amenaza fue el punto culminante de un largo proceso de abuso, que finalmente terminó con la condena del agresor.
El juicio resultó en una pena de un año de prisión efectiva para Malla, quien deberá cumplir la condena en el Servicio Penitenciario Provincial. La mujer, tras tanto sufrimiento, ahora puede esperar que se haga justicia, aunque el dolor causado por la violencia sufrida aún la acompaña. Este caso pone de manifiesto la importancia de denunciar y la necesidad de un sistema judicial que responda con firmeza ante los casos de violencia de género.