
Trump suspende ataques a Irán por cinco días tras diálogo "positivo"
Trump baja la tensión y suspende ataques en plena escalada bélica
En un giro inesperado en medio de la escalada bélica en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión temporal de los ataques militares contra Irán por un período de cinco días, tras mantener lo que calificó como conversaciones “muy buenas y productivas”.
El mandatario informó la decisión a través de su red social Truth Social, donde aseguró que las negociaciones están orientadas a lograr una “resolución completa y total” del conflicto. Según indicó, los diálogos continuarán durante los próximos días.
La pausa en las operaciones militares se da en un contexto de máxima tensión. Apenas 48 horas antes, Trump había lanzado un ultimátum exigiendo la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, bajo amenaza de intensificar los ataques contra infraestructura energética iraní.
Desde Teherán, la respuesta había sido contundente. La Guardia Revolucionaria advirtió sobre posibles ataques a instalaciones vinculadas a Estados Unidos, mientras que el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, incluso señaló como posibles objetivos infraestructuras críticas en países del Golfo.
El conflicto, que ya lleva cuatro semanas desde su inicio el 28 de febrero, ha dejado más de 2.000 muertos y múltiples episodios de extrema violencia, incluyendo bombardeos a instalaciones energéticas y ataques en distintas zonas estratégicas de la región.
En paralelo, Israel confirmó una nueva ola de ataques sobre objetivos en Teherán, mientras Irán advirtió que podría minar el Golfo Pérsico si continúan las agresiones, lo que pondría en riesgo el tránsito marítimo internacional.
Las consecuencias del conflicto ya se sienten a nivel global. El precio del petróleo registró fuertes subas, impulsado por la incertidumbre en torno al estrecho de Ormuz, por donde circula una parte significativa del suministro energético mundial.
Desde la Agencia Internacional de Energía advirtieron sobre una posible crisis energética global sin precedentes en décadas, mientras que organismos internacionales alertan por el impacto económico en países en desarrollo.
Pese a este escenario crítico, el anuncio de Trump representa la primera señal concreta de distensión desde el inicio de las hostilidades, aunque su continuidad dependerá del avance de las negociaciones en curso.