
Salió a comprar comida y se desplomó en la puerta del boliche
Según testigos, la joven manifestó a sus compañeros que tenía hambre y que saldría a comprar algo de comida. Sin embargo, al cruzar la puerta del local, se desplomó de manera repentina.
La repentina muerte de Ludmila Aumada, una joven de 20 años que trabajaba como cajera en un boliche de la avenida Libertador, en Capital, generó una profunda conmoción en la comunidad nocturna durante la madrugada de este miércoles.
Según testigos, la joven manifestó a sus compañeros que tenía hambre y que saldría a comprar algo de comida. Sin embargo, al cruzar la puerta del local, se desplomó de manera repentina. De inmediato, quienes presenciaron la situación intentaron asistirla mientras llamaban a emergencias. A pesar de los esfuerzos por reanimarla, el personal médico que arribó en ambulancia confirmó su fallecimiento en el lugar.
Efectivos de la Policía Científica, la Brigada y la Comisaría 4ta se presentaron para llevar a cabo las pericias correspondientes. De acuerdo con los informes preliminares, el cuerpo de Aumada no presentaba signos de violencia ni lesiones visibles. Por otro lado, su hermana informó que la joven tomaba medicación para prevenir convulsiones, pero había dejado de hacerlo en los últimos días.
Las cámaras de seguridad del boliche captaron el momento exacto en el que la joven salió del establecimiento alrededor de la 1:40 de la madrugada, poco antes de la apertura del local, prevista para las 2:00.
El inesperado deceso de Aumada impactó profundamente a sus compañeros de trabajo y a quienes la conocían. Mientras la investigación sigue en curso para esclarecer las causas de su muerte, la comunidad se mantiene consternada por esta trágica pérdida.