
Operativo 'Estilo Bukele' en Santa Fe: Drástica Requisa Contra el Narcotráfico
El gobernador Pullaro y su ministro advierten: 'Cada vez la van a pasar peor'. Requisa sorpresa desata medidas drásticas para restaurar la seguridad en la prisión estratégica para los narcos.
En un audaz movimiento para combatir el narcotráfico y la inseguridad en la provincia, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, lideró junto a su ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, una requisa sorpresa el pasado sábado en la cárcel de Piñero, un penal estratégico para las operaciones de los narcos en la región.
El operativo, que tuvo lugar en la Unidad Penitenciaria Nº 11 de Piñero, se centró en cuatro pabellones, específicamente en los sectores del 7 al 9 y del 25 al 29, donde se encuentran detenidos sicarios y operadores de las segundas líneas de las bandas de Rosario. La requisa resultó en el secuestro de celulares, facas y chips de teléfonos móviles, elementos que fueron puestos a disposición de la Justicia.
La acción fue acompañada por una fuerte respuesta por parte del gobierno, con el gobernador y su ministro compartiendo en redes sociales un mensaje desafiante y contundente: "Cada vez la van a pasar peor". En el comunicado, se afirmó tener un plan de seguridad sólido y un compromiso inquebrantable para restaurar la tranquilidad de los santafesinos.
El gobierno sostiene que "se terminó el tiempo de home office liberado" para los reclusos, señalando un cambio en la política penitenciaria. "No vamos a retroceder ante las amenazas. Los presos están presos, no vamos a aceptar ninguna extorsión y, si no lo entienden, cada vez la van a pasar peor", advirtió Pullaro.
La requisa tuvo lugar horas después de un ataque a tiros en la zona de Circunvalación a un micro que trasladaba a penitenciarios, resultando en un herido de bala. Este evento marcó un endurecimiento de las medidas de control a los presos ordenado por el gobernador, generando más amenazas y atentados.
La cárcel de Piñero, históricamente vinculada a los máximos capos de Rosario, ha experimentado cambios significativos desde el inicio de la gestión actual. Más de 1200 detenidos fueron trasladados de comisarías a unidades penitenciarias, y se implementaron medidas adicionales de seguridad, como un segundo anillo de inspección sobre los presos de alto perfil.
Con estas acciones, el gobierno santafesino busca reafirmar su compromiso en la lucha contra el narcotráfico y garantizar la seguridad de los ciudadanos, adoptando un enfoque decidido para poner fin a la influencia de las bandas criminales desde el interior de las cárceles.