
Nueva ley laboral: cómo impacta en vacaciones, despidos y jornada de trabajo
La normativa redefine el sistema indemnizatorio, permite fraccionar licencias y formaliza el esquema de banco de horas.
El Congreso de la Nación Argentina convirtió en ley la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo, tras su aprobación definitiva en el Senado de la Nación Argentina. La norma introduce modificaciones de fondo en el régimen de contratación, despidos y organización del tiempo de trabajo en el sector privado.
Uno de los cambios centrales está vinculado con el sistema indemnizatorio. A partir de ahora, el cálculo por despido sin causa se realizará únicamente sobre la remuneración mensual, normal y habitual del trabajador, dejando afuera conceptos no mensuales como el aguinaldo o las vacaciones. La indemnización pasa a ser la única compensación obligatoria por la ruptura del vínculo laboral y los créditos se actualizarán por inflación más un 3% anual.
La ley también crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que será financiado con aportes mensuales obligatorios de los empleadores. El porcentaje será del 1% de la masa salarial para grandes empresas y del 2,5% para micro, pequeñas y medianas firmas. Además, se habilita que los convenios colectivos puedan establecer sistemas alternativos de fondos de cese laboral.
En materia de jornada, se incorpora la figura del banco de horas. Mediante acuerdo escrito entre empleador y trabajador, las horas extras podrán compensarse con descansos posteriores, siempre respetando los límites legales de trabajo y los períodos mínimos de descanso.
Respecto de las vacaciones, se mantiene el período tradicional de otorgamiento entre el 1° de octubre y el 30 de abril, aunque ahora las partes podrán pactar su goce fuera de ese plazo. También se permite fraccionarlas en tramos de al menos siete días consecutivos.
La reforma introduce además cambios en la registración laboral. La inscripción ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero será suficiente para acreditar la relación laboral, y se habilita la digitalización de los libros laborales. Asimismo, se eliminan las multas por empleo no registrado y se reemplazan por un esquema de incentivos a la formalización.
Con estas modificaciones, el Gobierno busca redefinir el marco laboral argentino con el objetivo de reducir la litigiosidad, promover la formalización del empleo y flexibilizar la organización del trabajo. La aplicación efectiva de varios puntos quedará sujeta a la reglamentación que se dicte en las próximas semanas.