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La ausencia de Posse y el fantasma del Pacto de Mayo frustrado

Con una convocatoria en riesgo, intentan sumar apoyo a última hora para evitar una imagen deslucida.

La ausencia de Posse y el fantasma del Pacto de Mayo frustrado

Con una convocatoria en riesgo, intentan sumar apoyo a última hora para evitar una imagen deslucida.

En la Casa Rosada se respira una tensa calma. La incertidumbre por la posible ausencia de Nicolás Posse, jefe de Gabinete, ha generado una serie de movimientos de último minuto para evitar que el acto en Córdoba se vea deslucido. Con la frustración del Pacto de Mayo aún fresca, el Gobierno teme que el evento se convierta en una foto política apagada, sin la presencia necesaria para mostrar fortaleza.

Invitaciones de último momento y un Milei con dudas

Ante el temor de un evento desangelado, el Gobierno ha comenzado a invitar a más dirigentes a último minuto para generar volumen. Sin embargo, Javier Milei, quien arribará con una comitiva reducida, ha sembrado dudas sobre la asistencia de Posse. "Hay que ver si está dentro de la lógica del protocolo", declaró Milei, dejando entrever que la presencia del jefe de Gabinete no está asegurada. Este comentario no hizo más que avivar los rumores sobre una posible salida de Posse del gabinete.

Protestas y clima adverso: un cóctel explosivo

A las dificultades internas se suma la amenaza de manifestaciones convocadas por el sindicalismo y la izquierda, quienes planean protestar contra el ajuste del Gobierno. La CGT regional ha anunciado una marcha en el centro de Córdoba que podría prolongarse hasta el inicio de la ceremonia. Además, la izquierda ha prometido cortar la Avenida de Circunvalación, lo que, aunque no impedirá la llegada de Milei a la plaza San Martín, complicará el tránsito y la logística del evento.

Como si fuera poco, Córdoba se encuentra bajo la amenaza de una ola de frío polar, con posibles nevadas en las sierras que podrían desplazarse hacia la capital en cualquier momento. El clima adverso podría desincentivar la participación de la militancia y los dirigentes, agravando aún más la situación.

Un evento en escala menor

El acto, inicialmente concebido como un gran acuerdo nacional, ha sido reducido a una conmemoración más modesta del Día de la Patria debido a la demora en la aprobación de la ley Bases. Los armadores locales de La Libertad Avanza, encabezados por Karina Milei, han bajado el nivel de dedicación al evento, que ha pasado de ser una prioridad a un acto meramente institucional.

En el ámbito libertario, muchos senadores, diputados y armadores territoriales han admitido que no asistirán. "El tema cambió, ya no era necesario", comentaron algunos, desanimados por el cambio de enfoque. Muchos aprovecharán el fin de semana patrio para regresar a sus provincias, quedarse en la Ciudad de Buenos Aires o descansar con sus familias.

Movilización ministerial y gestos protocolares

A diferencia de los libertarios, los ministros del Gobierno viajarán casi todos juntos en un avión de la Fuerza Aérea, aunque con comitivas más reducidas de lo inicialmente planeado. El Presidente, por su parte, usará por primera vez el avión presidencial junto a Karina Milei y su círculo cercano. Santiago Caputo, un íntimo colaborador, se quedará en Buenos Aires, habiendo preferido medir la temperatura del acto desde la distancia.

En un intento desesperado por evitar una imagen de desolación, el Gobierno ha comenzado a invitar a algunos jefes de bloque de la oposición y al gabinete del gobernador Llaryora, inicialmente excluido, en un esfuerzo por sumar adhesiones y dar volumen al evento.

Una llegada bajo estrictas medidas de seguridad

El Presidente aterrizará en el aeropuerto local y será trasladado en helicóptero hasta el Centro Cívico. Desde allí, se desplazará en una camioneta por una calle especialmente cortada para la ocasión. El evento contará con el apoyo logístico del gobernador Llaryora, quien espera un acto institucional y sin alusiones partidistas que puedan generar controversias.

A pesar de los esfuerzos por disimular la desilusión por la caída del Pacto de Mayo, el Gobierno espera reunir a al menos 4000 personas en la plaza para arengar al Presidente. Desde La Libertad Avanza aseguran que su capacidad de convocatoria sigue intacta, aunque las condiciones y el contexto actual ponen a prueba esta afirmación.

El acto en Córdoba se perfila así como un desafío para el Gobierno, que deberá enfrentar la falta de confirmación de importantes figuras, el clima adverso y las protestas en un intento por mantener una imagen de unidad y fortaleza.

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