
Kicillof rompe con Cristina y Massa: desdobla las elecciones bonaerenses
El gobernador Axel Kicillof ha dado un golpe inesperado al peronismo al anunciar, tras intensas negociaciones fallidas con Máximo Kirchner y Sergio Massa, que desdoblará las elecciones bonaerenses.
Esta decisión, que será oficializada en una conferencia de prensa esta tarde a las 18 en La Plata, marcará un quiebre dentro del oficialismo y desatará una nueva etapa de tensión política.
Con este movimiento, los bonaerenses deberán acudir a las urnas al menos tres veces este año: las primarias provinciales el 13 de julio, las elecciones locales el 14 de septiembre y las nacionales en octubre. La jugada de Kicillof supone una dura confrontación con Cristina Kirchner, quien había insistido en que las elecciones se realicen de forma concurrente, y con su hijo Máximo, que durante años ha intentado desacreditar la figura del gobernador.
Las negociaciones que comenzaron el domingo y se extendieron hasta hoy, bajo la atenta mirada de Cristina Kirchner, no lograron llegar a un acuerdo. Fuentes cercanas al gobernador aseguran que, más allá de las diferencias políticas, las discusiones también tuvieron tintes personales que resultaron irreconciliables.
El desdoblamiento implica que Kicillof desafía las directrices del kirchnerismo duro y da un paso hacia la autonomía política. Mientras Massa y Máximo intentaban acelerar una jugada legislativa para modificar el cronograma electoral y unificar las elecciones, Kicillof se adelantó con su anuncio, que busca evitar lo que considera un golpe institucional orquestado por La Cámpora y Massa.
El gobernador, que siempre ha sido un jugador cauteloso, ha dejado en claro que este enfrentamiento no es solo una disputa política, sino también una cuestión de poder personal. "Axel está jugando a lo grande, como Cristina lo ha amenazado", afirmó un miembro de su gabinete, destacando que la pelota ahora está en el campo de Cristina Kirchner. "Si quiere arriesgarse y postularse en la Tercera Sección, es su decisión, pero que no subestime a la gente del GBA", agregó.
Con el anuncio, Kicillof ha dejado en evidencia la fractura en el peronismo, que podría llevar a una ruptura definitiva entre los diferentes sectores. Ahora, la pregunta es si Cristina y Máximo continuarán con su estrategia de desgaste, dejando a Kicillof y a los 45 intendentes que lo respaldan sin un sello común. La batalla está lejos de terminar, y el futuro político de la Provincia parece más incierto que nunca.