
Habrían seguido a una adolescente en colectivo para atacarla al bajar
La denuncia sostiene que el episodio no habría sido espontáneo y que existirían antecedentes de hostigamiento.
Una adolescente de Chimbas habría sido víctima de una agresión física y psicológica luego de salir de la escuela, en un episodio que, según denunció su madrina, no habría sido producto de una pelea circunstancial. La mujer aseguró que varias chicas habrían seguido a la menor en colectivo y que el ataque habría sido preparado con anticipación.
El caso tomó estado público a partir de un extenso descargo que la madrina realizó en redes sociales, donde relató lo ocurrido y reclamó la intervención de la institución educativa y de las autoridades correspondientes.
Al tratarse de una denuncia pública que no fue confirmada oficialmente, se preservan las identidades de todas las menores involucradas y de la institución educativa.
Según el relato de la mujer, la adolescente comenzó este año la Secundaria con entusiasmo y expectativas por una nueva etapa. Sin embargo, con el paso de los meses habría comenzado a atravesar diferentes situaciones de hostigamiento.
El episodio más grave habría ocurrido el viernes pasado, después de la salida escolar. De acuerdo con la denuncia, varias alumnas habrían abordado el mismo colectivo que la adolescente y la habrían seguido hasta el lugar donde debía descender.
Una vez en la parada, siempre según la versión de la madrina, se habría producido la agresión.
“Golpes. Cachetazos. Patadas. Tirones de pelo. Varias contra una sola”, describió la mujer al contar cómo habría sido el ataque.
La denunciante sostuvo que no se habría tratado de un enfrentamiento entre pares, sino de una situación de marcada desigualdad por la cantidad de personas que habrían participado. Además, afirmó que el episodio habría sido planificado y que entre las presuntas agresoras habría una alumna de segundo año.
Denuncian que el ataque habría sido precedido por hostigamiento
Para la familia, uno de los aspectos más preocupantes es que la presunta agresión física habría estado precedida por otros episodios de hostigamiento y humillación.
La madrina también aseguró que la adolescente habría recibido comentarios de índole sexual. Por involucrar a menores de edad, estos señalamientos requieren especial cuidado y deberán ser esclarecidos mediante la correspondiente investigación.
La mujer sostuvo que la situación no puede ser reducida a una simple pelea entre adolescentes y reclamó que se analice todo lo ocurrido, desde los antecedentes de hostigamiento hasta la presunta organización del ataque.
“Vos no tenés la culpa”
En su publicación, la madrina también expresó el dolor que le provocó conocer lo ocurrido y, especialmente, las imágenes que habría recibido sobre el episodio.
Describió a su ahijada como una adolescente “dulce, tierna, alegre y llena de sueños” y aseguró que al ver lo sucedido sintió “que se me partía el alma”.
Ante la situación, buscó transmitirle un mensaje de acompañamiento y remarcar que la responsabilidad por la agresión no recae sobre ella.
“Mi amor, vos no tenés la culpa. No hiciste nada para merecer esto”, escribió. Y agregó: “La vergüenza no es tuya”.
Más allá de la indignación, la mujer aclaró que no busca una respuesta violenta ni pretende promover una confrontación entre las familias.
“Hoy no pido venganza. Pido algo mucho más importante: que los adultos actúen”, sostuvo.
El pedido a la escuela y a las familias
La madrina reclamó que la institución educativa reciba formalmente la denuncia, investigue lo sucedido y preserve cualquier elemento que pueda servir para esclarecer el episodio.
También pidió que se convoque a las familias de las estudiantes involucradas y que se adopten medidas para evitar que la adolescente vuelva a quedar expuesta a situaciones de violencia.
A su vez, solicitó acompañamiento psicológico y un seguimiento sostenido de la menor. “No alcanza con una conversación pasajera ni con promesas que después no se cumplen”, cuestionó.
El pedido también estuvo dirigido a los padres de las adolescentes que eventualmente pudieran estar involucradas. La mujer les reclamó que hablen con sus hijos, que no minimicen las situaciones de violencia y que asuman el rol de los adultos en la formación basada en el respeto y la empatía.
Finalmente, insistió en la necesidad de preservar la identidad de todos los menores y remarcó que su intención no es exponerlos públicamente, sino conseguir que lo ocurrido sea investigado y que la adolescente pueda volver a sentirse segura.
“Porque nuestros niños necesitan protección antes de que el daño sea irreversible. Y porque ninguna niña debería aprender a tener miedo de volver a casa”, concluyó.