
El Senado dio media sanción a la reforma laboral tras una extensa sesión
La iniciativa fue aprobada por 42 votos a favor y 30 en contra. El proyecto, que incorpora cambios sindicales, judiciales y fiscales, será tratado ahora en Diputados.
Con 42 votos a favor y 30 en contra, la Cámara Alta otorgó media sanción al proyecto impulsado por el Gobierno. Uñac y Giménez votaron negativamente, mientras que Olivera acompañó la iniciativa.
Luego de una maratónica jornada de debate que se extendió hasta la madrugada de este jueves, el Senado de la Nación aprobó el proyecto de reforma laboral con 42 votos afirmativos y 30 negativos, sin abstenciones. De esta manera, la iniciativa obtuvo media sanción y será enviada a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo.
El avance del proyecto fue posible tras una serie de modificaciones introducidas por el oficialismo en los días previos y durante el debate en el recinto, con el objetivo de reunir los apoyos necesarios para su aprobación.
Cambios impositivos y forma de pago de salarios
Entre las modificaciones más relevantes se eliminó el artículo que proponía reducir del 30% al 27% la alícuota del Impuesto a las Ganancias para empresas, una medida que había generado preocupación en varias provincias por su eventual impacto en la coparticipación y en los recursos fiscales locales.
Asimismo, se confirmó que el pago de salarios deberá realizarse exclusivamente a través del sistema bancario. Por ahora, quedó descartada la posibilidad de utilizar billeteras virtuales para el depósito de haberes, aunque desde el oficialismo señalaron que el Banco Central podría habilitarlas en el futuro si cumplen con las exigencias regulatorias.
Aportes sindicales y cargas patronales
En materia sindical, el texto aprobado establece que el aporte solidario a los gremios se mantendrá durante dos años con un tope del 2%, cuando actualmente en algunos sectores alcanza hasta el 4%.
Uno de los puntos que sufrió cambios de último momento fue el referido a los aportes patronales a cámaras empresarias y asociaciones sindicales. El proyecto original fijaba un tope del 0,5% para cámaras y del 2% para sindicatos, y contemplaba que a partir de enero de 2028 dichos aportes serían voluntarios para empleadores no asociados. Finalmente, se decidió que no habrá fecha de caducidad y que el carácter obligatorio continuará vigente.
Desde distintos sectores del Senado se argumentó que una eliminación inmediata podría comprometer la subsistencia de gremios pequeños, mientras que voces de la oposición dialoguista advirtieron que en algunos casos los aportes alcanzan hasta el 6%, lo que consideraron excesivo.
Tampoco prosperó la reducción de las contribuciones patronales destinadas a obras sociales: la alícuota se mantendrá en el 6% y no bajará al 5% como planteaba la versión original. Además, las empresas continuarán actuando como agentes de retención de las cuotas sindicales.
Modificaciones en materia judicial y laboral
La reforma introduce cambios en el régimen de ejecución de sentencias laborales. Las condenas contra grandes empresas podrán abonarse en hasta seis cuotas mensuales consecutivas, mientras que para micro, pequeñas y medianas empresas el plazo podrá extenderse hasta doce cuotas. Este esquema también alcanzará a empleadores personas humanas.
En relación con la antigüedad, se establece que si transcurren tres años entre la finalización del vínculo laboral y el reingreso del trabajador con el mismo empleador, el período anterior no será computado.
Asimismo, se regulan las prestaciones ante accidentes o enfermedades inculpables (no vinculadas al trabajo): el trabajador percibirá entre el 50% y el 75% del salario, según corresponda, durante un plazo determinado.
Ampliación de servicios esenciales y otros puntos
El proyecto amplía el concepto de servicios esenciales, incorporando el cuidado de menores, los niveles educativos inicial, primario, secundario y especial, el transporte de caudales y los servicios privados de seguridad. También establece que las fuerzas de seguridad deberán garantizar una cobertura del 100% de su prestación habitual.
Entre los anexos incorporados a último momento figura el traspaso de la justicia laboral a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires, una decisión que generó cuestionamientos por no haber tenido tratamiento específico en comisión.
En cuanto al financiamiento del INCAA, se determinó que a partir del 1 de enero de 2028 será cubierto exclusivamente con partidas asignadas en la Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional.
El voto de los senadores sanjuaninos
Tal como se anticipaba, los senadores por San Juan Sergio Uñac y Celeste Giménez, del Bloque Justicialista, votaron en contra del proyecto, mientras que Bruno Olivera, de La Libertad Avanza, lo hizo a favor.
Con la media sanción en el Senado, la reforma laboral inicia ahora su etapa decisiva en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo deberá volver a negociar para convertirla en ley en un escenario político atravesado por fuertes tensiones.